Tan frágil como un segundo
despacio, por una grieta,
fue germinando Violeta
entre el asfalto del mundo.
Un acto de amor rotundo
como una vela encendida
con su voz de flor herida
nos enseñó que cantar
más que quejarse y llorar
es dar Gracias a la Vida. 


Flor de alterna primavera
anciana de diecisiete
que desafiando al machete
pasaste la vida entera.
Flor de luz, flor verdadera,
paloma de armas tomar,
más que rosas en el mar
nos hacen falta violetas
y que en tierra los poetas
nunca dejen de cantar.

Violeta, hermana menor
en el huerto de los Parra
afíname la guitarra
que desafinó el dolor.
Siembra en mi canto una flor
con más raíces que espinas
dale a la voz campesina
diez surcos y en tu trajín
y haz que se vuelva un jardín
toda América Latina.

Un siglo, como un instante,
es tan sólo un parpadeo
y el mundo con su ajetreo
no repara en lo importante.
Hoy mi rima consonante
le canta a aquella poeta
que pudo con su libreta
darle al dolor un contraste
por todo lo que sembraste
te damos gracias, Violeta.

Hoy ha dicho “Adiós muchachos”
el líder de los moneros,
el de los trazos certeros
creador de Los Supermachos.
El terror de los gabachos
deja un enorme vacío;
hoy México es un baldío,
hoja en blanco que oscurece,
un gran adiós se merece
el gran Eduardo del Río.

Creador de Los Agachados
su incansable tinta crítica
sin miedo habló de política
y otros temas complicados.
Se va limpio, sin pecados,
porque en su fe no había truco:
más que orarle a un dios caduco
se afincaba en los valores
y hoy le rendimos honores
al fundador de El Chamuco.

Él fue un león vegetariano
que, con sus publicaciones,
educó a generaciones
bajo un perfil más humano.
Con el lápiz en la mano
creó una nación distinta;
hoy suenan jarana y quinta
y aunque se ha cumplido un plazo
Rius vivirá en cada trazo
y en cada gota de tinta.

¿En dónde andarás? Quizá
trovando a dúo con Vallejo
o jugándote el pellejo
al grito de ¡Cuba Va!
¿En Perú o en Panamá
poniéndole a América el tono?
Pienso en tu obra y me emociono
pero sin ti hay quien opina
que el mundo se fue a bolina
y eso, no te lo perdono.

Cuanta falta haces, Noel,
empuñando tu guitarra
o en algún café, en la barra,
borroneando algún papel.
A la Torre de Babel
un juglar cubano sube
-lo sé de cierto, allí estuve-
en lo alto hizo su nido
y hoy vuelve andando, sin ruido,
con sus zapatos de nube.

Noel, tu canto rotundo
-el mundo entero lo sabe-
se enfila como una nave
de Tuxpan al Ancho Mundo.
Lo eterno dura un segundo
y el mar vive en cada ola,
pero tu voz no está sola
toda una generación
hoy vive en cada canción
que canta Noel Nicola.

Hoy regresa a los caminos
—desde las noches más largas—
a cantar, Chavela Vargas,
junto con Los Macorinos.
Dios separa unos destinos
y en juntar otros se empeña,
extráñandote, trigueña,
el alma se me desgarra
y hoy te escucho en la guitarra
que hace cantar Miguel Peña.

¡Ay, Chavela! Piensa en Mí
solamente eso te pido;
canta Sombras, Cruz de Olvido,
dime que sigues aquí.
Murmúrame: “Amanecí
en tus brazos”, ven y enciende
la guitarra con su duende
que el tequila yo lo pago,
cántame El Último Trago
junto a Juan Carlos Allende.

Deambula por Las Ciudades
en La Noche de mi Amor,
y Vámonos, por favor,
muy lejos de las crueldades.
Urdamos complicidades
que esta vida es muy cabrona:
si Un Mundo Raro, anfitriona,
Las Simples Cosas descuida;
démosle su bienvenida
con risas a La Llorona.

Desde el día en que te fuiste
el mundo es muy diferente
y hoy se cumple exactamente
un siglo de que naciste.
De gala el mundo se viste
con un gran poncho de lana
y así confirmas, paisana,
lo que ya todos sabemos:
los mexicanos nacemos
donde se nos da la gana.

Brindemos juntos, Chavela,
¡pero que nadie se raje!
esto es más que un homenaje,
a una voz que fue mi escuela.
Con mi décima espinela
fui entretejiendo tu historia,
un siglo de trayectoria
hoy sobre los hombros cargas;
no has muerto, Chavela Vargas,
vives en nuestra memoria.

A ghost made of skin and bone,
the whole planet is his stage;
an old voice of tender age,
tongue licking the microphone.
Never felt -this rolling stone-
gravitational attraction,
a God’s opposite reaction
like devil winning the lotto,
now everyone sings his motto:
I CAN’T GET NO SATISFACTION
Fantasma de piel y hueso,
el planeta es su escenario;
un tierno septuagenario,
lengua que da al micro un beso.
Piedra sin masa y sin peso
que a Newton pone en cuestión,
de Dios opuesta reacción,
diablo ganador del bingo
cantemos este domingo:
NO ENCUENTRO SATISFACCIÓN.